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El nuevo régimen de IVA de caja

 
La ley de Emprendedores aprobó el nuevo régimen de IVA de caja. La medida permitirá a las pymes y autónomos que se acojan al nuevo sistema pagar el IVA de las facturas que tengan pendientes cuando las cobren y no cuando las emitan, como estipulaba el régimen de devengo aplicado exclusivamente hasta ahora.
 
Entrada en vigor
 
El nuevo régimen entrará en vigor el 1 de enero de 2014 y será de carácter voluntario. Los interesados en acogerse al mismo deberán comunicarlo antes del 31 de diciembre. Si un empresario inicia su actividad en 2014 podrá entrar mediante solicitud expresa a través de declaración censal. La inclusión al régimen se prorrogará automáticamente en los años siguientes salvo renuncia o exclusión, si no se cumplen los requisitos. En caso de renuncia, ésta tendrá efectos para un periodo mínimo de tres años y se deberá comunicar antes del 31 de diciembre del ejercicio previo.
 
¿Quiénes pueden acogerse?
 
Podrán acogerse a este régimen todas aquellas empresas y autónomos con una facturación que no exceda los dos millones de euros. Además, se excluye de este sistema de caja a aquellos que reciban en efectivo de un solo cliente más de 100.000 euros en un mismo ejercicio.
 
¿Cómo funciona?
 
Para beneficiarse de este sistema es necesario incluir información adicional en el libro registro de las facturas expedidas y en el de recibidas. En concreto, la fecha de cobro de la factura (de manera parcial o total) y el medio de cobro utilizado o fecha de pago y medio de pago.Asimismo las pymes y autónomos deberán concretar en las facturas emitidas el estar adscrito al sistema de caja mediante la mención «Régimen especial criterio de caja».
 
¿Se pueden emitir facturas a sujetos no acogidos al régimen especial?
 
Sí, una empresa o autónomo acogido al régimen especial puede facturar bajo este criterio a otros sujetos que no estén en este sistema. Sin embargo, aquellas compañías que reciban una factura con criterio de caja, aún si no están en este sistema, deberán declarar la operación cuando la abonen y, por tanto, solo entonces podrán deducirse el IVA.
 
No podrán acogerse a este sistema:
 
Las acogidas a los regímenes especiales simplificado, de la agricultura, ganadería y pesca, del recargo de equivalencia, del oro de inversión, aplicable a los servicios prestados por vía electrónica y del grupo de entidades.
Las entregas de bienes exentas de IVA.
Las adquisiciones intracomunitarias de bienes.
Aquellas en las que el sujeto pasivo del Impuesto sea el empresario o profesional para quien se realiza la operación.
Las importaciones y las operaciones asimiladas a las importaciones
 
Desde diferentes foros se avisa que la medida puede perjudicar a las pymes y autónomos que entren en el nuevo sistema. «Las empresas que se acojan podrían perder clientes. Las empresas pueden preferir contratar mejor al resto de empresas que siguen funcionando con el tradicional criterio de devengo en vez de con el nuevo de caja ya que les condicionaría el poder deducir el IVA a la fecha del pago.
 
Es este punto el que genera polémica y abre el debate sobre si el acogerse al nuevo régimen puede suponer un agravio comparativo frente aquellas otras empresas que no lo hagan.El receptor de la factura (en su mayoría, gran empresa) no solo no gana nada con que su proveedor se acoja al criterio de caja sino que, además, adquiere una nueva obligación de dar datos sobre su empresa que, con otro proveedor que no facture a través de este sistema, no tendrá.